Este podenco miniatura de año y medio aproximadamente fue recogido de la calle después de una larga temporada vagabundeando por diferentes zonas. Al final llegó a Sarriguren y está con con nosotros. Es un perro con mucho miedo, pero poco a poco va haciéndose a la gente. A favor tiene que es un perro increiblemente noble, por mucho miedo que tenga, jamás hará un mal gesto, muy sociable con otros perros y muy juguetón. Es un perro diferente de cualquier otro perro, es muy gracioso e inspira mucha ternura.
Para él necesitamos alguien preferiblemente con experiencia con perros abandonados, porque aunque es muy fácil la convivencia con él, tiene tendencia a escaparse y eso es un problema.